Una vez más inundamos las calles rosarinas. Nos movilizamos contra la violencia de género, exigimos verdad y justicia por las víctimas de femicidios y expresamos nuestro más enérgico repudio a los discursos y políticas que revictimizan, invisibilizan la problemática y desamparan a las víctimas.
Mientras la violencia y las desigualdades de género nos sigan acuciando, seguiremos marchando.
¡Nos queremos vivas, libres, sin miedo y desendeudadas!