Rosario
Lunes, 08 Junio 2020 10:42

Mirada experta

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Sadop Rosario consultó a especialistas en materia educativa. Así conformó un posicionamiento frente a los planteos ministeriales sobre temáticas que fueron tomadas con necedad de las autoridades y que los llevó a poner en marcha disposiciones de manera unilateral, que recaen directamente sobre el destino de los aprendizajes escolares.

“Es extemporánea e inquietante y visibiliza claramente la gestión errática de la cartera educativa provincial”. Con ésta frase la Magister en Ciencias Sociales, Estrella Mattía centra la crítica a la disposición 223 emanada del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe y que permite que los alumnos con materias previas puedan aprobarlas a través de la entrega de trabajos.
“Cuando se imparten directivas sobre no evaluar al conjunto de los estudiantes en este singular ciclo lectivo debe suponerse que están refiriendo a la evaluación como acreditación; dimensión más burocrática y legal que sustantiva”, sostiene Alicia Pintus ex Supervisora del Ministerio Educación Santa Fe, sobre la poco clara decisión ministerial respecto a la evaluación de contendidos.
“Evitemos elaborar un manual para evaluar esta excepcionalidad educativa: atravesamos una experiencia única donde nos adeudamos una tarea empeñosa para poder reconocer el camino transitado”, aconsejan Pedro y José Romero, autores numerosos libros y artículos.
“Abrir el abanico a los actores institucionales y sociales nos lleva a descubrir caminos impensados, encontrando variables en estudio que junto al otro den respuestas a lo que pretendemos concretar” expresa la Dra en Filosofía y Ciencias de la Educación Lidia Benedetto.
Los y las expertas elaboraron a pedido de Sadop Rosario escritos que se publican de manera integral en la página www.sadoprosario.org y son de libre acceso. Esta mirada experta sobre la problemática educativa en el contexto actual implica tener capacidad de preguntarse sobre un conjunto de interrogantes que van más allá de la aplicación de una normativa para cumplir con estándares y objetivos políticos.
Las nuevas formas organizativas del trabajo y los cambios de los parámetros de análisis y abordaje de “lo educativo” que impuso la pandemia y el aislamiento social preventivo y obligatorio, obligaron a la docencia en su conjunto a reinventar el sistema educativo en 72 horas. Lo hicieron a pesar de un ministerio ausente, de la falta de instrucciones y del nulo apoyo del estado en cuanto a recursos tecnológicos. “Se ha enseñado en circunstancias excepcionales y por lo tanto se evaluarán los aprendizajes bajo esta impronta. Por esto, las autoridades educativas en las diversas instancias debieran evitar un rol excesivamente prescriptivo o regulativo”, señalan José y Pedro Romero y afirman que “a esta altura, decidir de manera unánime puede conllevar la interpretación de la desvalorización de los esfuerzos realizados”.
“Se han generado una multiplicidad de aprendizajes y de relaciones de cooperación mutua entre colegas para la utilización de recursos que les eran mayoritariamente ajenos o desconocidos”, señaló Pintus para quien “los modos del vínculo pedagógico se han sometido a escrutinio crítico”.
Benedetto reivindica la posibilidad de no desechar lo transitado en este tiempo y que “las decisiones que propongamos en conjunto, nos darán la fuerza necesaria y la amplitud de mirada para discernir qué, de lo realizado, sigue siendo productivo y valioso y cuáles deberían ser revisados a la hora de lograr una mejora o aprovechamiento de todos, estudiantes, docentes, directivos, y el sistema educativo en conjunto”.
Por su parte, Mattia insta al trabajo colectivo: “Quizás colectivamente, (funcionarios del gobierno, dirigentes sindicales, referentes de las escuelas, equipos directivos, supervisores, dirigentes estudiantiles) se puedan encontrar los mejores modos para pensar en el futuro de nuestros adolescentes y de nuestros docentes”.
A diferencia de otros ministerios -como Salud y Producción-, Educación no convocó a expertos para que pudieran asesorar, impulsar u opinar sobre lo que podrían ser las medidas a implementar en el corto, mediano y largo plazo. Y en esa necedad de las autoridades se pusieron en marcha disposiciones que, de manera unilateral, recaen directamente sobre el destino de los aprendizajes escolares.
“Lo que no hizo el ministerio como consulta, lo llevó adelante el sindicato”, sostuvo Martin Lucero secretario general de Sadop.
El proyecto de Ley de Emergencia Educativa presentado por Sadop Rosario en la legislatura provincial, comprende la creación un comité de expertos en educación, la conformación de una comisión bicameral de seguimiento del sistema educativo y la creación de un registro que pueda receptar las demandas que expresan miles de familias y alumnos santafesinos.